miércoles, 7 de septiembre de 2011

LA TRAIDORA

La traidora- Miércoles 7 de septiembre de 2011

Se levantó aquella mañana y el sol entró perezoso por la ventana. Corrió las cortinas de su habitación. Creyendo ser una más, salió despeinada a comprar el periódico. Le molestaba que todo el mundo le hablara en español. En la tienda, en el quiosco, el guardia civil, sus escoltas… No estaba acostumbrada. En el quiosco rebuscaba diarios en catalán pero no encontró ninguno. Presintió que ese día sería malo. La gente que se cruzó con ella en la calle creyó reconocerla. Su rosto estuvo conformado por un gesto apesumbrado y algo irritado. Miró las fachadas de los edificios de la Gran Vía madrileña. Las banderas de España hondeaban en todos los edificios oficiales. Por instantes pensó que si por ella fuera quitaría todas esas banderas que tanto hieren a sus ojos. ZP acaba de nombrarla Jefa de las Fuerzas Armadas de España. Todos los generales de España estarán a sus órdenes. Desayunó tranquilamente. Se arregló para la ocasión. La esperaban en el patio del Ministerio de Defensa. No sabe cómo pero su primera orden sonó como un trueno en la explanada del Ministerio:”¡Capitán mande firmes!”
Así hasta hoy señores. La que se supone que debe velar por la Constitución Española. La jefa de las Fuerzas Armadas Españolas no está de acuerdo con el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que da dos meses a la Generalitat catalana para otorgar al castellano la condición de lengua vehicular en las escuelas catalanas. La que debe ser guardiana de cumplir las leyes opina y pone en duda las resoluciones de un tribunal de justicia. Hasta tal punto llegan a ser desleales estos politicuchos de tres al cuarto como esta “señora”. Una individua así no puede ni debe ser Ministra de Defensa. Cuando a la lengua de todos los españoles se la maltrata y margina en Cataluña Carme Chacón se pone del lado contrario. Y los pobres militares con un nudo en la garganta tienen que aguantar las ofensas de su jefa sin poder decir nada. Espero que pronto deje el mando a otro que sepa defender mejor la esencia que nos une como pueblo y no ponga en duda resoluciones de los tribunales cuando no les convienen.