viernes, 28 de diciembre de 2012

EL DISCURSO DEL REY

Mas (sin tilde) que decepcionante me pareció el mensaje, discurso, o como lo quieran llamar, del rey en Nochebuena. Como es costumbre, el rey, toca los temas Mas actuales pero sin mojarse y en esta ocasión pasó de puntillas, sin pena ni gloria, no adentrándose en profundidad en los temas que nos están jodiendo la vida y el país. Fue un mensaje destilado, falto de fuerza y seguridad, con tópicos esperanzadores que ya todos sabemos de memoria de oírselos decir a los políticos. Fue un mensaje poco creíble, fustrante y aburrido, algo que ya sabía yo de antemano, solo que este año esperaba algo Mas. Un pronunciamiento claro y tajante en temas como, por ejemplo, el desafío de los descerebrados politicuchos corruptos catalanes. Al menos en ese tema si tendría que haber hablado Mas claro porque en el resto de cuestiones está todo dicho, o poco Mas hay que decir.
Me asombra la paciencia y silencio con la que la Corona soporta las múltiples ofensas, directas o indirectas, que se le hacen desde el gobierno catalán. Menos mal que Artur Mas es un payaso, falto de toda cordura y credibilidad, como la mayoría de su gobierno adepto, y ninguna de las pretensiones que procura conseguirá.
En fin, mi resumen del mensaje navideño del rey es que no se mojó en nada, cuando, ahora Mas que nunca, había que mojarse.

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